Yo recuerdo las largas filas que tuve que hacer, cuando aun estaba en la escuela y fui varias veces a la BLAA, recuerdo también la sala de colección general, hoy hemeroteca, en la que tocaba estar muy en silencio o algún encargado de la biblioteca le solicitaba guardar silencio, además recuero el gusto que sentí cuando vi por primera vez la remodelación y ampliación de la BLAA y recuerdo los interminables gabinetes que tocaban consultar para la búsqueda de la información.

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