Cuando era niña vivíamos en Bogotá y mi papá trabajaba en la casa de moneda que quedaba al frente de la Biblioteca, entonces yo visitaba mucho ese sitio. Un día mi papá me llevó a conocer la Biblioteca y por estar entretenida con unas pinturas en unos salones grandototototes me perdí y duré un ratito desorientada llorando. Después tuve oportunidad, ya mas grande de visitar la Sala de conciertos, que sigue siendo tan linda como siempre.
Ahora que soy empleada agradezco la oportunidad de que pueda escribir sobre mis recuerdos de la Biblioteca cuando fui una niña , y lo que recuerdo y se es que “la Biblioteca sigue creciendo con su público” como lo mencionan en la difusión de la misma y que con motivo de los 50 años de Aniversario permite traer los mejores recuerdos de este excelente lugar.
Saludos cordiales.

Anuncios