Soy profesional en estudios literarios y el primer recuerdo que viene a mi cabeza es un señora que corrigió mi pronunciación de goethe, en la sala de referencia, que al rededor de 17 años, quedaba en el segundo piso (en donde hoy hacen exposiciones temporales), antes de entrar a la hemeroteca, recuerdo las grandes estanterías cargadas de lo que en ese momento era conocimiento inservible para mí, que paradójico, ahora disfruto enormemente cada oportunidad que tengo de ir a la Blaa, y no voy a olvidar esa canosa y sabia mujer que me enseñó mi primera palabra en alemán.

Anuncios